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- farmaciadeanca, dermofarmacia, consejo farmaceutico, cutis, limpieza
¿Qué es la piel?
La piel es el órgano más complejo y extenso de nuestro organismo y desempeña numerosas funciones, entre ellas, el efecto barrera protector entre el medio externo y nuestros tejidos. En su parte más interna, que es la dermis, es 70% agua; mientras que la parte más externa, la epidermis contiene entre un 10-13% de agua.
Para entender cómo debemos hidratar nuestra piel es importante saber que hay dos componentes fundamentales, lípidos (grasa) y agua. Sabiendo que cantidad de agua o de grasa tenemos en nuestra piel, sabremos qué tipo de piel tenemos y qué debemos aportar o reducir para intentar mantener un equilibrio.
Hay cuatro tipos básicos de piel sana: normal, seca, grasa y mixta. El tipo de piel se determina genéticamente. No obstante, el estado de nuestra piel puede variar considerablemente según los diversos factores internos y externos a los que es sometida.
Saber qué tipo de piel tenemos es fundamental a la hora de elegir nuestros productos para realizar nuestra rutina. Para ello, os dejamos resumidas las características principales de cada tipo de piel para que te sepas cuál es la tuya:
Tipos de piel
PIEL NORMAL
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brillo moderado
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tacto suave
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color uniforme
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fina
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poro cerrado
PIEL SECA (poca grasa, NO es lo mismo que deshidratada):
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aspecto mate, blanco rosado
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seca con falta de secreción grasa
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se vuelven ásperas a partir de los 35 años
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se broncean con dificultad y se queman
PIEL GRASA
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aspecto brillante
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poros visibles (aparentes)
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tacto suave pero untuoso
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piel gruesa
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sin rojeces ni descamaciones
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puede desencadenar acné, pero es una piel bien protegida
PIEL MIXTA
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grasa y brillos en la zona T (frente, nariz y mentón)
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poros agrandados en la zona T, con ciertas impurezas e incluso granitos
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la zona de las mejillas puede ser normal o seca
Independientemente del tipo de piel que tengamos, va a ser fundamental mantener su estructura, para lo que es clave tanto la limpieza como la hidratación de la misma. Eso sí, utilizaremos unos productos u otros en función de la tipo de piel que tengamos, para restaurar o mantener el equilibrio de la piel.
Limpieza de cutis
La piel tiene memoria, por eso es tan importante que nos adaptemos a una rutina diaria de limpieza. Nuestra rutina, hará que retiremos de la piel las células muertas y la devolvamos vitalidad , liberándola de impurezas y logrando prevenir su envejecimiento prematuro.
Una limpieza concienzuda es el primer paso para un cuidado cutaneo eficaz, por la mañana para eliminar el exceso de sebo generado durante la noche, y antes de acostarnos para eliminar la suciedad que hemos acumulado a lo largo del día, sudor, sebo y maquillaje , y prepara la piel para el cuidado. La piel limpia es capaz de absorber mejor los componentes activos de los productos para el cuidado, y ademas, es por la noche cuando la piel se nutre mejor y las células se regeneran.
Retírate el pelo para que no se te engrase ni ensucie y empezamos por mojarnos toda la cara con agua tibia, y podemos aplicar el limpiador que mas se ajuste a nuestras necesidades ( leche, tónico, gel ) y masajeamos toda la cara haciendo formas circulares para estimular los músculos faciales a la vez que retiramos impurezas.
Aclaramos con abundante agua y finalizamos la limpieza con agua micelar impregnado en un disco de algodón o un tónico depende de los gustos.
Para secar es muy importante remarcar que debemos hacerlo con pequeños toques, nunca arrastrando, ya que podemos arrastrar la suciedad de un poro a otro.
Las toallitas son la opción express cuando no puedes hacer una limpieza de cutis, aunque si entre sus componentes esta el alcohol, debemos aclararnos con agua tibia después de su uso, e hidratarnos seguidamente para evitar que nuestro cutis se seque.
¿Qué rutina debemos de llevar?
Cada 10 o 15 días tod@s debemos realizar una rutina intensiva para eliminar la piel muerta e impurezas en profundidad.
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Exfolia tu piel permitiendo que la epidermis (segunda capa de la piel) oxigene y tonifique, ademas apoya la renovación celular y repara la piel.
Aplícate el exfoliante en el rostro con agua tibia, masajeandolo sin fuerza y evita la zona de los ojos y la boca. Olvídate de hacer este paso si tienes la piel quemada (eritema solar), irritada o si tienes acné pronunciado.
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Utiliza mascarrillas indicadas específicamente para tu tipo de piel, y después como siempre,¡HIDRATATE!
Hidratación
Una vez tenemos la piel limpia, pasamos a la hidratación . Primero aplicamos nuestro contorno de ojos a pequeños toques para estimular la circulación de la zona, de esta forma evitamos aplicar cualquier otro producto que no sea especifico para ojos. Si eres usuari@ de serum es el momento de aplicártelo, esperar a que se absorba, y proceder a utilizar nuestra crema hidratante favorita.
Ademas si necesitamos que la hidratación sea en profundidad, o necesitamos reparar profundamente nuestra piel seria idóneo utilizar ampollas hidratantes (Vit.C , Proteoglicanos...) mañana y noche, o solo por la noche. Y por ultimo y no menos importante la aplicación de un factor de protección solar alto durante todo el año, sera nuestra crema antiarrugas mas eficaz.
Escrito por: Lidia Aceves Benito, técnico en farmacia de Farmacia de Anca & Pilar Millaruelo Frontela, farmacéutica y nutricionista y Experta en Dermocosmética
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